«Ya creo que lo he dicho todo y que ya todo lo amé».

«Hago versos señores, hago versos, pero no me gusta que me llamen poetisa,
me gusta el vino como a los albañiles y tengo una asistenta que habla sola.» G.F
Ayer recordábamos el día de su muerte la vida de una mujer castiza, sencilla, sabia, divertida y sobre todo poeta. Casi todos hemos conocido a la gran Gloria Fuertes como aquella que por primera vez al universo de la poesía; bueno, todos no, el mío fue Rafael Alberti, pero es porque yo soy un tío raro. Esta labor con los niños, de educadora, de poeta militante que se iba por los pueblos de España en su Vespa a llevar la literatura a dónde no la había, constituye una de las facetas de la identidad de la autora. Desde ese punto de vista no de escritora comercial: "la literatura para niños siempre vende" sino de firme compromiso y apuesta por las personas de una mujer que había sido niña pobre en Lavapiés, viviendo con casi nada, que escaló sola (con amigos, pero con el propio esfuerzo) el camino hacia la literatura, y que de verdad aprecia aquello que descubrió en los libros y quiere entregárselo al resto del mundo, un compromiso vital y ético. como dice en aquella entrevista por 1997 en TV1 sobre Aldea poética, una iniciativa-antología de poemas impulsada por ella:
«Es importante que los niños lean poesía. Y más que
importante: es necesario. Un niño que tenga un libro entre las manos no tendrá jamás un arma entre ellas»
Pero más allá de la dimensión de toda esa increíble colaboración en el fomento del gusto por la literatura en la infancia gloria tiene una obra como más densa, con más profundidad y sentimiento (todo esto es para no decir "poesía para adultos" por que no estoy en absoluto de acuerdo con que eso siquiera exista, los niños que pueden leer pueden leer también estos poemas y se frustran mucho si no se les deja). En la magnífica página web de la Fundación Gloria Fuertes se puede ver fácilmente la bibliografía en éste sentido, además de casi todo lo que se necesite saber sobre Gloria, incluyendo algunos poemas recitados. Entre esa bibliografía destaco (por que soy filólogo y es deformación de oficio) los tres libros publicados por Cátedra: Obras incompletas (1975) (en cuyo divertido prólogo Gloria se explica a sí misma), Historia de Gloria (Humor, amor y desamor) (1980), y Mujer de verso en pecho (1995). Cuesta encontrarlas, pero aseguro que vale muchísimo la pena. En la web también podéis hallar una excelente biografía de la autora, junto a la cual aprovecho para recomendaros el documental Autobiografía: Gloria Fuertes, emitido en La Mitad Invisible, TVE el 27 de octubre de 2012, y Gloria Fuertes, me gusta escribir tu nombre de Documentos RNE.
Gracias a Dios, al necesario feminismo literario que recupera a las autoras, o quizá a la Gloria, la autora ha vuelto a hacerse célebre como poeta de importancia en los últimos años y no paran de publicarse cada vez más libros, antologías, y estudios sobre ella. Pesan sobre mis estanterías ahora mismo otros dos libros sobre ella: el ya indispensable El libro de Gloria Fuertes. Antología de poemas y vida (Blackie Books, 2017), que combina en una edición completa y cuidada tanto poemas como anécdotas de la autora, una selección de sus diversas declaraciones definiendo su poética, fotos, fragmentos de cartas, de diarios... vamos, todo lo que se puede desear sobre la poeta. Y, un libro que a mí me ha resultado muy curioso: Me crece la barba. Poemas para menores y mayores (Reservoir Books, 2017) cuyo interés principal reside en que presenta tanto los poemas infantiles como los poemas más ¿complejos? de Gloria, y al hacerlo renueva la subjetividad del lector (al que le han enseñado una distinción entre "poemas para niños" y "poemas para adultos") haciendo que se valore la muy profunda significancia y profundidad que pueden tener algunos de esos poemas considerados infantiles. Termino con uno de esos poemas (valórese) y una última cita:
El poema:
EL PÁJARO ENJAULADO
Soy un canario amarillo y nuevo
cuando me acurruco parezco la yema de un huevo.
Pío, pío, pío, nunca tengo hambre, nunca tengo frío,
en mi despiste, se me olvidó el alpiste.
Quiero a Pepita y a Juan, porque me dan miguitas de pan
quiero a Pepillo, porque me trae un bocadillo, de membrillo,
y de lechuga, con oruga, me relamo, soy el amo.
Quiero a Marujita, porque me trae agua fresquita, en mi cachita.
Los niños me dan, hasta cortezas de tocino
y yo les doy mi trino, pío, pío, pío.
Vivo contento, dice el canario, en mi cárcel de alambre,
nunca tengo frío, nunca tengo hambre,
los niños, no sé porque me tienen preso,
no saben que si me abrieran la puerta de la jaula,
me quedaría con ellos.
y la cita:
«Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos, que al corazón le llega poca sangre.»
![]() |
| «Hago versos señores, hago versos, pero no me gusta que me llamen poetisa, me gusta el vino como a los albañiles y tengo una asistenta que habla sola.» G.F |
Ayer recordábamos el día de su muerte la vida de una mujer castiza, sencilla, sabia, divertida y sobre todo poeta. Casi todos hemos conocido a la gran Gloria Fuertes como aquella que por primera vez al universo de la poesía; bueno, todos no, el mío fue Rafael Alberti, pero es porque yo soy un tío raro. Esta labor con los niños, de educadora, de poeta militante que se iba por los pueblos de España en su Vespa a llevar la literatura a dónde no la había, constituye una de las facetas de la identidad de la autora. Desde ese punto de vista no de escritora comercial: "la literatura para niños siempre vende" sino de firme compromiso y apuesta por las personas de una mujer que había sido niña pobre en Lavapiés, viviendo con casi nada, que escaló sola (con amigos, pero con el propio esfuerzo) el camino hacia la literatura, y que de verdad aprecia aquello que descubrió en los libros y quiere entregárselo al resto del mundo, un compromiso vital y ético. como dice en aquella entrevista por 1997 en TV1 sobre Aldea poética, una iniciativa-antología de poemas impulsada por ella:
«Es importante que los niños lean poesía. Y más que importante: es necesario. Un niño que tenga un libro entre las manos no tendrá jamás un arma entre ellas»
Pero más allá de la dimensión de toda esa increíble colaboración en el fomento del gusto por la literatura en la infancia gloria tiene una obra como más densa, con más profundidad y sentimiento (todo esto es para no decir "poesía para adultos" por que no estoy en absoluto de acuerdo con que eso siquiera exista, los niños que pueden leer pueden leer también estos poemas y se frustran mucho si no se les deja). En la magnífica página web de la Fundación Gloria Fuertes se puede ver fácilmente la bibliografía en éste sentido, además de casi todo lo que se necesite saber sobre Gloria, incluyendo algunos poemas recitados. Entre esa bibliografía destaco (por que soy filólogo y es deformación de oficio) los tres libros publicados por Cátedra: Obras incompletas (1975) (en cuyo divertido prólogo Gloria se explica a sí misma), Historia de Gloria (Humor, amor y desamor) (1980), y Mujer de verso en pecho (1995). Cuesta encontrarlas, pero aseguro que vale muchísimo la pena. En la web también podéis hallar una excelente biografía de la autora, junto a la cual aprovecho para recomendaros el documental Autobiografía: Gloria Fuertes, emitido en La Mitad Invisible, TVE el 27 de octubre de 2012, y Gloria Fuertes, me gusta escribir tu nombre de Documentos RNE.
Gracias a Dios, al necesario feminismo literario que recupera a las autoras, o quizá a la Gloria, la autora ha vuelto a hacerse célebre como poeta de importancia en los últimos años y no paran de publicarse cada vez más libros, antologías, y estudios sobre ella. Pesan sobre mis estanterías ahora mismo otros dos libros sobre ella: el ya indispensable El libro de Gloria Fuertes. Antología de poemas y vida (Blackie Books, 2017), que combina en una edición completa y cuidada tanto poemas como anécdotas de la autora, una selección de sus diversas declaraciones definiendo su poética, fotos, fragmentos de cartas, de diarios... vamos, todo lo que se puede desear sobre la poeta. Y, un libro que a mí me ha resultado muy curioso: Me crece la barba. Poemas para menores y mayores (Reservoir Books, 2017) cuyo interés principal reside en que presenta tanto los poemas infantiles como los poemas más ¿complejos? de Gloria, y al hacerlo renueva la subjetividad del lector (al que le han enseñado una distinción entre "poemas para niños" y "poemas para adultos") haciendo que se valore la muy profunda significancia y profundidad que pueden tener algunos de esos poemas considerados infantiles. Termino con uno de esos poemas (valórese) y una última cita:
El poema:
EL PÁJARO ENJAULADO
Soy un canario amarillo y nuevo
cuando me acurruco parezco la yema de un huevo.
Pío, pío, pío, nunca tengo hambre, nunca tengo frío,
en mi despiste, se me olvidó el alpiste.
Quiero a Pepita y a Juan, porque me dan miguitas de pan
quiero a Pepillo, porque me trae un bocadillo, de membrillo,
y de lechuga, con oruga, me relamo, soy el amo.
Quiero a Marujita, porque me trae agua fresquita, en mi cachita.
Los niños me dan, hasta cortezas de tocino
y yo les doy mi trino, pío, pío, pío.
Vivo contento, dice el canario, en mi cárcel de alambre,
nunca tengo frío, nunca tengo hambre,
los niños, no sé porque me tienen preso,
no saben que si me abrieran la puerta de la jaula,
me quedaría con ellos.
y la cita:
«Poetas, no perdamos el tiempo, trabajemos, que al corazón le llega poca sangre.»

No hay comentarios:
Publicar un comentario